<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss'><id>tag:blogger.com,1999:blog-24988233</id><updated>2009-11-13T07:47:02.062-08:00</updated><title type='text'>Literadura</title><subtitle type='html'>... Una manera diferente</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://literadurablog.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24988233/posts/default?orderby=updated'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://literadurablog.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>César Alfonso  Vanegas G.</name><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>7</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24988233.post-5464247857158797771</id><published>2007-02-08T09:46:00.000-08:00</published><updated>2008-12-09T17:19:07.001-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lo que camina por la cabeza un día como hoy...'/><title type='text'>De la nostalgia y otros males que se sienten en el estómago</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_aEYXyQ_h4wQ/Rcx_u3EHA4I/AAAAAAAAAAY/_r_pZ2GJViE/s1600-h/Webliteradura.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_aEYXyQ_h4wQ/Rcx_u3EHA4I/AAAAAAAAAAY/_r_pZ2GJViE/s200/Webliteradura.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5029535326897898370" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Con esa sensación extraña e inexplicable y sin otra posibilidad de darle respuesta a mis inquietudes hice lo que cualquiera en mi lugar hubiera hecho: busqué un diccionario de la Real Academia Española. Allí, entre «nosotros» y «nostálgico» encontré lo que sentía: nostalgia. Y sí, tal cual, era eso: femenino, «pena de verse ausente de la patria o de los deudos o amigos», «tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida, añoranza».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca pensé que pudiera experimentar algo que sonaba tan elegante, pero allí estaba yo con mi dicha perdida y mi añoranza. Lo que no decía el pequeño diccionario era en qué lugar se sentía esa pena de verse alejado de la patria los amigos o los deudos. Supuse entonces que sería en el alma, entonces, sin pensarlo dos veces y con el libro en la mano me dirigí a toda prisa hacia la «a» y justo después de allí, (adverbio, «aquel lugar») y antes de almacén (edificio o local donde se depositan géneros de cualquier especie generalmente mercancías) estaba el alma, la primera acepción, de ocho que tiene: «sustancia espiritual e inmortal, capaz de entender, querer y sentir, que informa al cuerpo humano y con él constituye la esencia del hombre» . Bueno, me imaginé que por ahí iba la cosa, pero otra vez el libraco se quedaba corto porque no decía donde podía quedar ese aparato, pero pensé que si sentía tristeza meláncólica originada por el recuerdo de una dicha perdida y que quiza ésta nacía en la sustancia espiritual e inmortal, pues era cuestión de quedarme quieto y vigilante para descubrir dónde me dolía. Sencillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y como sospeché que sería un proceso demorado me acosté en mi cama boca arriba, cerré los ojos y comencé un viaje hacia mi sustancia espiritual e inmortal...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás, especulé, recordar esas cosas que ahora no tenía era la manera más rápida de experimentar el bendito dolor que me diera la información que necesitaba. Entonces, por ejemplo, ya no tenía 20 años, ni la vitalidad de esa edad, me faltaba también la despreocupación de esa época, los amigos, la ropa a la moda y las calles interminables para caminar mascando un chicle globo. No tenía un futuro abierto ni una figura decente, ni los libros por leer ni las aventuras por venir. Efectivo, el dolor se hizo notar, aunque no muy claro inicialmente, se trataba de una leve molestia pero que aún no podía definir de dónde venía, en qué lugar específico se situaba esa palabra que ya tenía localizada en el diccionario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba cerca. No contaba con un amigo que me escuchara y a quien pudiera decirle que tenía una pena de verme ausente de la patria, los amigos o los deudos, ¡ah caramba! ya hasta me había aprendido la definición del mal que me atormentaba. No tenía a mi hija corriendo inquieta por la casa cuando era pequeña, ni sus abrazos ahora, ni su imagen, durmiendo a mi lado (el dolor se incrementaba), tenía menos dientes, menos sueños, menos fantasías. Bueno, creo que con menos de eso muchos se han suicidado, yo sin embargo seguía vivo y tirado en una cama, con los ojos cerrados intentando hallar el epicentro de mi nostalgia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de recordar que estaba a mil kilómetros de mi casa, solo, con un calor insoportable y en un ejercicio bastante tonto la verdad, descubrí asombrado que el dolor se hacía más agudo y que curiosamente no venía del pecho o la cabeza donde habría podido jurar que quedaba mi sustancia inmortal, el dolor se situaba justo en el estómago. Sí, ese era el lugar donde generalmente había molestias, «debe ser hambre» me decía entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un acto de inocente masoquismo seguí indagando a mis recuerdos: no tengo mis babuchas de gorila ni mi taza de monachos, echo de menos mis cobijas, mi cajón desordenado, micama en las mañanas, mis discos de acetato, mi lonchera de Linterna Verde, mi camisa del Ché y los árboles para trepar... Tengo 34 años, una hija, una esposa, una deuda millonaria que jamás podré cubrir, un fiador que me persigue hasta en los sueños, un dolor creciente en mi cabeza, dos arrugas nuevas, dos canas más, una caneca de basura por botar, un deseo de tirarme desde el quinto piso, una decepción de vivir en el primero, tres cuentas de correo electrónico que no traen sino cadenas de amor y paz, cuatro mil trescientos pesos en la billetera, mil lugares a donde nunca quiero ir y cincuenta personas que no pienso volver a saludar. Un panorama alagador para un maleante que me quiera aprovechar para sus más nefastos planes, un busca kamikazes que quizá querrá que le trabaje gratis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y fue efectivo. Esa nostalgia estaba rodeada, bueno, por lo menos la había ubicado: Ese dolor intenso y abrasador estaba situado en el estómago: esa «parte ancha del aparato digestivo, situada entre el esófago y el intestino, cuyas paredes segregan el jugo y las enzimas gástricas». Con este descubrimiento me levanté de la cama y la cabeza me dio vueltas, me tomé una cucharada de Milanta para mitigar el ardor de la nostalgia y salí a caminar, solo por una ciudad que no era la mía, pensando que tal vez esa pesadumbre, por más diccionario de la Academia, no tenía que ver con la tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida, sino por un cáncer de estómago: «Enfermedad neoplásica con transformación de las células, que proliferan de manera anormal e incontrolada».&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Mejor,mucho mejor. Relatos curiosos, noticias,amor,buenas ideas,literatura,gracia&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24988233-5464247857158797771?l=literadurablog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://literadurablog.blogspot.com/feeds/5464247857158797771/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=24988233&amp;postID=5464247857158797771&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24988233/posts/default/5464247857158797771'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24988233/posts/default/5464247857158797771'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://literadurablog.blogspot.com/2007/02/de-la-nostalgia-y-otros-males-que-se.html' title='De la nostalgia y otros males que se sienten en el estómago'/><author><name>César Alfonso  Vanegas G.</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='07137491331287454785'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_aEYXyQ_h4wQ/Rcx_u3EHA4I/AAAAAAAAAAY/_r_pZ2GJViE/s72-c/Webliteradura.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24988233.post-5049362933739613924</id><published>2007-02-09T06:35:00.000-08:00</published><updated>2008-12-09T17:19:06.845-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escribí sobre...'/><title type='text'>Un pedazo de historia estrato 2</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_aEYXyQ_h4wQ/RcyITXEHA5I/AAAAAAAAAAk/YZyPN43WzbI/s1600-h/Villa+Mar%C3%ADa.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_aEYXyQ_h4wQ/RcyITXEHA5I/AAAAAAAAAAk/YZyPN43WzbI/s200/Villa+Mar%C3%ADa.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5029544750056145810" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Aquí va un fragmento (el último) de la crónica titulada ¿Qué tiene Villa María?, ganadora en el concurso "Crónicas de mi Barrio" del Instituto Distrital para la Participación y Acción Comunal, Alcaldía Mayor de Bogotá. La escribí pensando en hacer denuncia... y resultó homenaje (o casi).&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo al frente del parque de Villa María está la iglesia, un edificio siempre en construcción desde hace años. Es un templo pobre, que se levanta lentamente con la exquisitez arquitectónica propia del barrio: con escaleras para un segundo piso inexistente, techo de tejas baratas y transparentes e imágenes desordenadas de santos que han llegado allí por donación, confundidos en diversos estilos, colores y materiales. Allí no se respira lo sagrado, no se siente la presencia mística. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta hace muy  poco el templo estrenó puertas y ahora los sermones de cada domingo van destinados a presionar para que las limosnas, rifas y peregrinaciones permitan construir un pedacito más para el Señor.  Así se urbaniza, a punta de empanadas y masato que, para seguir con la costumbre, se exhiben en improvisadas mesas a la entrada de la casa de Dios. “Podeis ir en paz” significa “visite nuestra dulcería”. Los feligreses salen en montonera con las sillas que han traído, porque todavía no se han comprado las propias y las que existen son limosnas que, al ver la variedad y estado se sabe que es así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta iglesia sobresale un grupo de hombres y mujeres que uniformados con sacos blancos y rosarios al cuello organizan orgullosamente todo para la eucaristía. Se ven correr por todas partes, angustiados y serios, como si de su diligencia dependiera la paz mundial. Ya en la misa son los que rezan con más fervor, pero también los que menos oído tienen. Entre desesperante y gracioso es verlos cantar e intentar moverse con un ritmo que están a años luz de poseer. Levantan las manos al cielo y aplauden cuando no corresponde mientras cierran los ojos con fuerza. Quizá atormentados por sus pecados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo sagrado no se encuentra sólo en la disminuida casa del Señor. Todos los días, el desprevenido y veloz asalariado y la madre que corre con sus hijos al colegio en contra del reloj, se ven acorralados por un regimiento de señoras que con Biblia en mano y largas faldas quieren obligarlos a creer en lo que ellas creen. Cada mañana, frente a la Interdinámica de Drogas y  muy cerca del mono de los buñuelos estas “auto enviadas” están prestas a todo movimiento de escape de sus presas que cambian de acera cuando las descubren. A veces, mientas el grupo predicador discute, en círculo, la verdadera interpretación de algún pasaje bíblico, es posible huir, pasar de largo. Una pequeña victoria con la que comienza el día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pie, frente a la zona comercial del barrio, es posible observar la vida, las historias entretejidas, generalmente, con la teoría económica de la oferta y la demanda. En medio de carrera 110 un hombre corpulento, barbado y belfo, que viste una camisa azul sin abotonar, le quita las hojas a unas mazorcas y las tira a un lado del andén, donde comienzan a acumularse. Cerca, su camioncito viejo obstaculiza el paso con su cargamento de frutas y verduras que también se encuentran distribuidas en el piso entre canastas, dispuestas en bolsas de mil y de dos mil pesos.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Treinta metros adelante, en un Renault 6 con el baúl abierto se empastan fascículos de El Tiempo; le sigue la señora que vende bocadillos veleños, génovas y queso de cabeza y que es muy asediada por los conductores de los buses. Pasa el viejito con un chaleco amarillo de Cablecentro que de domingo a domingo afilia y desafilia a la televisión por cable aunque sobre una terraza un buen vecino trata de “colgarse” gratis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo el comercio puede centrarse en dos o tres cuadras: el de tipo estacionario lo completa el negrito malhumorado que vende las plantas medicinales y aromáticas y que debería hacerse una infusión de algo para los nervios; la gordita que desde las cinco, de lunes a viernes pone su olla humeante para vender tres envueltos de maíz en mil. Los domingos las enormes ollas son de tamales que mágicamente conservan su calor, aunque si se mira con detenimiento es posible descubrir una diminuta estufa a gasolina que soporta toda la exquisita carga.&lt;br /&gt; El comercio ambulante se complementa con los muchachos que raudos en un triciclo serpentean en medio de los huecos de las calles con una lavadora para alquilar a domicilio; el galerista callejero que vende a crédito  pinturas de mal gusto, y aquellos que, también a cuotas, ofrecen  los cubre lechos y almohadas “de moda”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras en las cabinas de servicios telefónicos tres ruidosos atlanticenses se turnan el celular para hablar con la vieja y venderle la idea de que están triunfando y que al final de la semana le consignan 30 mil pesos un hombre pasa raudo en una arcaica monareta con sus dos hijas a bordo,  el mono vende otro paquete de buñuelos y pegan en un cuarto piso otro aviso de remate. Todo se mueve en Villa María, se transforma, se eleva con los olores.  En este momento se cobra el chance, sale la primera bandeja de roscones en la Vilmar, el alimentador cierra sus puertas y alguien pierde la carrera… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo mejor todo esto sea nostalgia cuando para muchos se cumpla el sueño de salir de aquí. Pero quizá sea fácil descubrir que Villa María está en todas partes, representa una forma de vivir tan común, tan repetida y simple como las cinco letras de su nombre.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Mejor,mucho mejor. Relatos curiosos, noticias,amor,buenas ideas,literatura,gracia&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24988233-5049362933739613924?l=literadurablog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://literadurablog.blogspot.com/feeds/5049362933739613924/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=24988233&amp;postID=5049362933739613924&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24988233/posts/default/5049362933739613924'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24988233/posts/default/5049362933739613924'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://literadurablog.blogspot.com/2007/02/un-pedazo-de-historia-estrato-2.html' title='Un pedazo de historia estrato 2'/><author><name>César Alfonso  Vanegas G.</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='07137491331287454785'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_aEYXyQ_h4wQ/RcyITXEHA5I/AAAAAAAAAAk/YZyPN43WzbI/s72-c/Villa+Mar%C3%ADa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24988233.post-4324984823050772139</id><published>2007-02-12T06:54:00.000-08:00</published><updated>2008-12-09T17:19:06.674-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escribí sobre...'/><title type='text'>Recorriendo la Candelaria</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_aEYXyQ_h4wQ/RdCBjXEHA7I/AAAAAAAAAA8/oRhNHEnQHfw/s1600-h/IMG_0028.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_aEYXyQ_h4wQ/RdCBjXEHA7I/AAAAAAAAAA8/oRhNHEnQHfw/s200/IMG_0028.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5030663228259500978" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_aEYXyQ_h4wQ/RdCA5nEHA6I/AAAAAAAAAAw/I4kpXC3anPQ/s1600-h/IMG_0017.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_aEYXyQ_h4wQ/RdCA5nEHA6I/AAAAAAAAAAw/I4kpXC3anPQ/s200/IMG_0017.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5030662510999962530" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando pienso en planes para hacer algo diferente, y luego de contemplar una que otra posibilidad: cine, tomar una cerveza, visitar un museo o goterearle el almuerzo a mi mamá, resulto siempre en el barrio la Candelaria de Bogotá. Es un llamado que obliga a mis piernas a recorrer las mismas calles antiguas tantas veces caminadas.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez resulté en la Antigua Pastelería Francesa, en la calle 9 con primera. Allí, en el patio central de una casona colonial, con una banda sonora de música francesa, en un ambiente “intimista” que llaman los intelectuales degusté un postre (la verdad, fueron 2) y un café, repasé el periódico del día y me sentí lejos de la ciudad; por las ventanas que dan al solar se ven los matorrales que recuerdan la casa de la abuela… y a los 35, en plena crisis, no deja de ser una visión nostálgica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero como no me puedo quedar llorando la triste vida resulté en la calle del Embudo, justo después del Chorro de Quevedo. Allí me atrajo el olor del chunchullo y un letrero que decía &lt;em&gt;“ya conoció la finca, no se quede ahí leyendo, siga conozca”.&lt;/em&gt; La entrada es angosta y la obstruye un asador atestado de todo lo que hace daño y que huele tan bien. No es fácil descubrir desde la calle que al fondo hay un gran “salón”. En este se respira la tierrita. Parece ser un patio adaptado para comer, beber y bailar. Está decorado (la palabra aquí es algo pomposa) con letreros escritos a mano sobre todas las paredes: &lt;em&gt;“Las mujeres son tan distraídas que lo miran a uno y se lo dan a otro”, El cura de mi lugar tiene catorce pelotas, doce para divertirse y dos para las devotas”&lt;/em&gt; y otros parecidos, de fina poesía popular. Y como popular tiene servicio de rana, orinal (si es mujer reclame la llave), totuma de chicha (la especialidad de la casa), cerveza y picada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea es sentirse como en el pueblo, y sí, algo similar se experimenta. Los clientes son tan disímiles como las piedras que hacen el piso: vendedores, propietarios de puestos en la cercana plaza de mercado, turistas perdidos, estudiantes varados, entusiastas de lo autóctono y uno que otro periodista desgarbado (ver mi perfil).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿La música? De todo como en botica. Vi a un mechudo engominado, con las uñas pintadas de negro y cadenas de bolsillo a bolsillo bailando a Pastor López y una pareja de 100 años (50 cada uno) moviéndose al ritmo del “perreo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podría recomendar La Finca, pero diría que hay que ir, sin olvidar que“aquí se cobra por adelantado, por eso no se ponga bravo ni alzado, ni tampoco es beneficencia para andar pidiendo fiao y rebajao”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Mejor,mucho mejor. Relatos curiosos, noticias,amor,buenas ideas,literatura,gracia&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24988233-4324984823050772139?l=literadurablog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24988233/posts/default/4324984823050772139'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24988233/posts/default/4324984823050772139'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://literadurablog.blogspot.com/2007/02/recorriendo-la-candelaria.html' title='Recorriendo la Candelaria'/><author><name>César Alfonso  Vanegas G.</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='07137491331287454785'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_aEYXyQ_h4wQ/RdCBjXEHA7I/AAAAAAAAAA8/oRhNHEnQHfw/s72-c/IMG_0028.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24988233.post-2250734329719954137</id><published>2007-02-23T12:16:00.000-08:00</published><updated>2008-12-09T17:19:06.320-08:00</updated><title type='text'>No solo Ingrid está secuestrada... ¡de veras!</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_aEYXyQ_h4wQ/Rd9NMHEHA9I/AAAAAAAAABU/q9bTWN52eOY/s1600-h/Soldados+seuestrados.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_aEYXyQ_h4wQ/Rd9NMHEHA9I/AAAAAAAAABU/q9bTWN52eOY/s320/Soldados+seuestrados.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5034827778873557970" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace 5 años tenía 30. Parece fácil decirlo, pero la procesión va por dentro. En fin, la idea no es escribir sobre la vejez de los 35, comentario que, por cierto, comienza a ser reiterativo en mis conversaciones. Quiero recordar que hoy hace 5 años me encontraba degustando un sabroso jugo de arazá en la ciudad de Florencia, Caquetá, cuando secuestraron a Ingrid Betancourt (lo que me deja por fuera de los sospechosos, muchos me vieron tomar ese jugo). Los hechos, que sucedieron a pocos kilómetros de allí (ver: www.bottup.com/cesar) en la vía que conduce a San Vicente del Caguán, se tomaron los medios de comunicación de Colombia y el mundo. Especialmente en Francia, la prensa y organizaciones no gubernamentales, tomaron desde entonces partido en la causa por la liberación de la ex candidata a la presidencia de la República.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta ahí, la situación es normal y hasta loable. Pero tras ese bonito gesto de la comunidad internacional está el hecho de que Ingrid también es ciudadana francesa, de una familia “bien” y con las palancas que uno desearía para un puestico en alguna entidad donde no le roben las prestaciones sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero los secuestrados en Colombia son más. El número supera ampliamente los 3.000. Para ellos no hay manifestaciones, ni entrevistas, ni pancartas, a no ser por las que pueden colar las madres y esposas desesperadas en alguna marcha promovida por otros. Los secuestrados son más y sólo vemos -por todas partes- a Yolanda Pulecio, la madre de Indrid, conmovida, como es natural, pero pidiendo, como todos, que liberen a su hija y, a veces, atina a recordar a Clara Rojas “y a todos los demás secuestrados”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y los pobres soldados y policías olvidados. Se cumplen 5 años del secuestro de Ingrid Betancourt, pero hay otros que llevan mucho más, pero son únicamente colombianos y tienen apellidos muy corrientes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Mejor,mucho mejor. Relatos curiosos, noticias,amor,buenas ideas,literatura,gracia&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24988233-2250734329719954137?l=literadurablog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24988233/posts/default/2250734329719954137'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24988233/posts/default/2250734329719954137'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://literadurablog.blogspot.com/2007/02/no-solo-ingrid-est-secuestrada-de-veras.html' title='No solo Ingrid está secuestrada... ¡de veras!'/><author><name>César Alfonso  Vanegas G.</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='07137491331287454785'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_aEYXyQ_h4wQ/Rd9NMHEHA9I/AAAAAAAAABU/q9bTWN52eOY/s72-c/Soldados+seuestrados.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24988233.post-4764214142319272214</id><published>2007-03-06T09:00:00.000-08:00</published><updated>2008-12-09T17:19:06.093-08:00</updated><title type='text'>García Márquez: 80 años de vida y cien años de soledad</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_aEYXyQ_h4wQ/Re2e22tduqI/AAAAAAAAABg/gM4HL4rq1J4/s1600-h/Gabriel+Garc%C3%ADa+M%C3%A1rquez.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_aEYXyQ_h4wQ/Re2e22tduqI/AAAAAAAAABg/gM4HL4rq1J4/s320/Gabriel+Garc%C3%ADa+M%C3%A1rquez.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5038858223333784226" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;"La realidad es mejor escritor que nosotros. Nuestro destino, y tal vez nuestra gloria, es tratar de imitarla con humildad, y lo mejor que nos sea posible" (Gabriel García Márquez).&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El creador de Macondo cumplió 80 años. Cien años de Soledad, su obra cumbre, y considerada entre las veinte más importantes de la historia, cumple 40 años de ser publicada. En todo el mundo se realizan homenajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá a todos los colombianos que hemos soñado con escribir, la imagen de Gabriel García Márquez nos persigue, nos alimenta y nos inspira. Desde la escuela recorrimos las páginas de sus obras, de sus pueblos fantásticos y de sus palabras perfectas. Pero no se trata solo de un icono para los que vemos en sus libros la forma perfecta de la escritura que quisiéramos cometer, para la gran mayoría de los colombianos GABO representa la literatura en su totalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con muchos y muy buenos escritores en este país, si se le pregunta a un niño o adolescente el nombre de un escritor colombiano que recuerde solo podrá responder “García Márquez”, algo que no deja de ser chocante para muchos sus contemporáneos. Hoy, dicen los críticos, los escritores noveles han logrado soltarse de ese monstruo de las mil cabezas y crear otros mundos y miradas sin el peso y los colores del realismo mágico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el Nóbel seguirá siendo el personaje más famoso de Colombia, infaltable en los libros de literatura, historia y periodismo. Por estos días en que se celebran sus 80 años, los homenajes no se hacen solo en su tierra natal, pues como patrimonio del mundo, las celebraciones se llevan a cabo en las principales ciudades del planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuatro celebraciones se juntan en una sola: 80 años de vida, 25 del Nóbel, 60 años de la publicación de su primer cuento (“La tercera resignación”) y 40 de Cien años de soledad, su obra cumbre, catalogada como la mejor en español, después del Quijote, y en el puesto 20 entre las mejores de la historia de la literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ochenta años ya. Pero cómo él mismo dijo: “El secreto de una buena vejez no es otra cosa que un pacto honrado con la soledad."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Fermina-le dijo-: he esperado esta ocasión durante más de medio siglo, para repetirle una vez más el juramento de mi fidelidad eterna y mi amor para siempre.&lt;br /&gt;Fermina Daza se habría creído frente a un loco, si no hubiera tenido motivos para pensar que Florentino Ariza estaba en aquel instante inspirado por la gracia del Espíritu Santo. Su impulso inmediato fue maldecirlo por la profanación de la casa cuando aún estaba caliente en la tumba el cadáver de su esposo. Pero se lo impidió la dignidad de la rabia. “Lárgate –le dijo-. Y no te dejes ver nunca más en los años que te queden de vida.” Volvió a abrir por completo la puerta de la calle que había empezado a cerrar, y concluyó:&lt;br /&gt;-Que espero sean muy pocos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fragmento de El Amor en los tiempos del Cólera&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Mejor,mucho mejor. Relatos curiosos, noticias,amor,buenas ideas,literatura,gracia&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24988233-4764214142319272214?l=literadurablog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24988233/posts/default/4764214142319272214'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24988233/posts/default/4764214142319272214'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://literadurablog.blogspot.com/2007/03/garca-mrquez-80-aos-de-vida-y-cien-aos.html' title='García Márquez: 80 años de vida y cien años de soledad'/><author><name>César Alfonso  Vanegas G.</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='07137491331287454785'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_aEYXyQ_h4wQ/Re2e22tduqI/AAAAAAAAABg/gM4HL4rq1J4/s72-c/Gabriel+Garc%C3%ADa+M%C3%A1rquez.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24988233.post-115858892777785583</id><published>2006-09-18T07:14:00.000-07:00</published><updated>2006-09-18T07:15:27.796-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Algo de literadura...'/><title type='text'>Perdóname</title><content type='html'>Supiste qué hacer exactamente. Te tomaste todo el tiempo para cerrar las cortinas, para dejar en su lugar el cenicero, para borrar el círculo dejado por el vaso, y quizás, para mirar esa fotografía de los dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomaste tu cartera y me miraste como cuando estas pensativa o decides algo.Al escucharte bajando lenta la escalera, en cada paso estrellado de tus zapatos sentía cada vez mas fuerte que eso que habíamos construido juntos, que habíamos coloreado con nuestros mejores sueños no habitaría nunca mas en nuestra casa. Y en todo caso, ya nada sería igual desde ese momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te miré desde la ventana, corriendo de nuevo las cortinas que guardaban aún tu perfume y algún cabello que descubrí después. Cruzabas la calle, y yo creo que quisiste mirarme y despedirte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Bastó un breve instante para descubrir que esa palabra que no dije ocuparía tu lugar definitivamente. Esa palabra que se ahogaba cada vez en mi garganta y se agrandaba en mi inconsciente.A pesar de saber que nunca regresarías, dejé la puerta abierta para siempre y puse de guardia a la esperanza, guardé un poco de café y una esplendida sonrisa para ese día en que dijeras «hola». Ese día, todas las cosas que habitamos esta casa nos sacudiremos de 5 las telarañas y del polvo de los años y te recibiremos como se recibe un beso.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Mejor,mucho mejor. Relatos curiosos, noticias,amor,buenas ideas,literatura,gracia&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24988233-115858892777785583?l=literadurablog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://literadurablog.blogspot.com/feeds/115858892777785583/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=24988233&amp;postID=115858892777785583&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24988233/posts/default/115858892777785583'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24988233/posts/default/115858892777785583'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://literadurablog.blogspot.com/2006/09/perdname.html' title='Perdóname'/><author><name>César Alfonso  Vanegas G.</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='07137491331287454785'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24988233.post-114364622150246808</id><published>2006-03-29T07:25:00.000-08:00</published><updated>2006-03-29T07:51:59.663-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lo que camina por la cabeza un día como hoy...'/><title type='text'>A veces es tan difícil ponerse la camisa</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/506/1378/1600/Literadura%20ok.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/506/1378/320/Literadura%20ok.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;color:#33cc00;"&gt;Qué se puede esperar de un día que comienza con tener que levantarse , lei algún día en el manual del pesimista. Y es tan cierto a veces, que uno piensa que lo mejor sería seguir en esa pequeña muerte que es el dueño, viajando por mundos generalmente incomprensibles, pero la costumbre de estar vivo grita que es hora de tomar la forma física y emprender una vez más la ardua tarea de respirar conscientemente y mover músculos y comenzar nuevamente a tomar mil decisiones, desde qué pie poner primero sobre el suelo hasta que pedir en el almuerzo. Nada está hecho y preparado, es necesario construirlo con palabras y con actos, incusive el dejar que las cosas pasen solas representa una determinación que afecta a otra,una cadena internimable de sucesos. Y no hay salida: haciendo, deshaciendo, diciendo, callando, hacia la izquierda, hacia arriba, ya mismo, más tarde... igual da, y uno siempre está metido en el asunto.&lt;br /&gt;Entonces obligados por esa fuerza poderosa que no sabemos entender (y así es mejor) iniciamos a gastarnos los minutos de ese día, que igual trascurren sin nuestra presencia, es una guerra perdida de antemano. «Decidimos» vivir una mañana más, bajar los pies en el cuadro menos frío, tomar las pantuflas de debajo de la cama y rascarnos tres veces la cabeza, quizá después nos terciemos la toalla y fallemos que lo mejor es orinar primero.&lt;br /&gt;Caminamos por el lado derecho, nos apoyamos en este mueble o en el otro, depronto nos da por mirar por la ventana ... luego viene pensar en si será suficiente el tiempo de cepillado de los dientes, y si el enjuague es completo con dos buches de agua o debemos sumarle uno más.&lt;br /&gt;Debajo de la ducha todo llega por miríadas, las cuentas, las discusiones, los proyectos, lo que no hicimos, lo que hicimos, lo que nos gustaría, la hora, la llamada, la visita. El deseo de mandar todo al demonio y solo son la 6 de la mañana.&lt;br /&gt;Nos secamos y quizá sólo ahí nos percatamos del momento, del lugar, de nuestro cuerpo que parece no ser como queremos.&lt;br /&gt;De vuelta a la habitación uno se sienta en la cama con la toalla a la cintura, observa el desorden que seguirá allí si no hacemos nada y seguimos decidiendo qué hacer y cómo. Es como para volver a dormir y perderse nuevamente, pero sólo es el comienzo del camino, sigue la búsqueda de la maldita ropa que siempre es fea, incómoda, impropia o esta sucia... y ni siquiera es lunes o hay resaca, y miramos la camisa, la volvemos al derecho, la apoyamos en las piernas, miramos al oscuro cielo raso y comenzamos a arrugarla con algo que está cerca de la furia, miramos a la izquierda, levemente, y allí están esos zapatos pordioseros en los que uno se refleja y reconoce. Entonces nos votamos de espaldas en la cama como trapecistas que caen en la red y lloramos porque nadie nos entiende y nada pasa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Mejor,mucho mejor. Relatos curiosos, noticias,amor,buenas ideas,literatura,gracia&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24988233-114364622150246808?l=literadurablog.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://literadurablog.blogspot.com/feeds/114364622150246808/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=24988233&amp;postID=114364622150246808&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24988233/posts/default/114364622150246808'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24988233/posts/default/114364622150246808'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://literadurablog.blogspot.com/2006/03/veces-es-tan-difcil-ponerse-la-camisa.html' title='A veces es tan difícil ponerse la camisa'/><author><name>César Alfonso  Vanegas G.</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='07137491331287454785'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>5</thr:total></entry></feed>